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Pie Diabetico: Complicaciones y tratamiento

Pié Diabético

 

Qué es el Pie Diabético

 

La Diabetes en primera instancia, no parece una enfermedad por la que debe alertarse, al menos cuando no puede ser detectada… Pero sí que hay que temerle.

 

El término Pie Diabético no especifica exactamente a las extremidades posteriores de los diabéticos, sino a una agravada agrupación de síntomas – nervios dañados y pésimo flujo de sangre hacia los pies – que vienen tras una larga etapa de funcionamiento irregular; puede traer feas consecuencias a quién la padece.

 

Imagine perder la sensibilidad en sus pies y perder también el gran factor curativo y cicatrización. Su estado empeoraría con el tiempo y a su vez, haciéndose más vulnerable a todo tipo de infecciones, sufre la posibilidad de recibir alguna amputación de dedos, pie/s, o pierna.

 

Clasificación de Wagner del Pie Diabético

 

En 1970, se creó una clasificación bastante útil que determina el nivel de lesiones que un paciente pueda presentar. Está basado en 5 grados únicos y su nombre se origina de uno de los doctores responsables del mismo estudio.

 

El Dr. Wagner se basó en una escala de síntomas que el apuntaría de más leves hasta más graves, también tomado en cuenta su nivel de complejidad. Esta clasificación permite distinguir si algunas de las úlceras superficiales prueban tener infección o isquemia.

 

A pesar de ser un poco confusa y para algunos, aún incompleta, simplemente sigue siendo la más útil en cuanto a la detección del Pie Diabético nos referimos.

 

  • Grado 0 – Ausencia de úlceras en un pie de alto riesgo. No debe tomarse ninguna acción de emergencia pero sí controlar futuros padecimientos.

 

  • Grado 1 – Aparición clara de úlcera y su progreso hacia la Dermis. El espesor del pie se ve comprometido pero no los tejidos, ya que no hay señales de infección.

 

  • Grado 2 – Músculos y ligamentos afectados gracias a la profundidad de la úlcera. Esta existencia no penetra aún los huesos pero si se debe tomar acción inmediata: desbridación, muestras y antibióticos.

 

  • Grado 3 – La úlcera se extiende hacia la grasa subcutánea, creándose rastros de celulitis y abscesos. A este punto se considera recomendable la realización de cirugía.

 

  • Grado 4 – la necrosis infecciosa penetra directamente la fascia. La cirugía no es tanto una consideración sino la alternativa principal y más considerada para prevenir la amputación.

 

  • Grado 5 – La situación más grave, todo el pie está comprometido y debe ser retirado con urgencia. Si la extremidad no es amputada, entonces la infección podría llevar al extremo de matar al paciente.

 

 

Se estima de que dicha clasificación no es tan buena o en otras palabras, completa, además de resultar confusa para ciertos individuos. Luego de todo eso, hay que reconocer que es en verdad un sistema bastante sencillo de recordar y su incorporación de profundidad de las lesiones puede ser bastante útil.

 

Complicaciones del Pie Diabético

 

Las personas que sufren de Diabetes, realmente la sufren – valga la redundancia – por todos los problemas que se presentan a lo largo de su vida con la enfermedad presente. Estas complicaciones ocurren principalmente por los daños a los nervios y varían según la condición de cada quien, pero, las siguientes son las más comunes:

Neuropatía

Se denomina Neuropatía al daño infligido en los nervios, causando pérdida en la sensibilidad de aquellas partes en donde se sitúe el daño. Esto puede comenzar con hormigueo y llegar hasta la pérdida de esa sensación  de frío o calor.

 

Imagine usted ser incapaz de percibir físicamente, la presencia de sus dedos, pies o piernas. Un ejemplo de esto también puede ser con una piedra en el zapato, en donde la pise todo el día que vaya caminando con ella y no se de ni cuenta. Esto generaría una lesión que, si no es tratada con seriedad, podría convertirse en infección.

Cabe destacar que la Neuropatía puede trastornar la forma de los dedos y de los pies. El daño a los nervios también puede causar cambios en la forma de los pies y dedos. Pregúntele a su proveedor de atención médica sobre zapatos terapéuticos en vez de forzarlos en zapatos regulares.

Cambios en la Piel

La diabetes es también causante de múltiples malformaciones en los pies. puede causar cambios en la piel de los pies. Cuando los nervios controladores de grasa y humedad dejan de funcionar, comienzan a presentarse uno a uno, los problemas: resequedad, agrietamiento, entre otros.

No se ponga aceite ni crema entre los dedos. La humedad adicional puede producir infecciones. Tampoco se remoje los pies, pues puede resecar la piel.

Callos

A las personas con diabetes les salen callos con más frecuencia y les crecen más rápido. Esto se debe a que hay puntos de mucha presión en la planta. Si tiene muchos callos quizá signifique que necesita zapatos y suelas terapéuticas.

Si los callos no son tratados y cortados con precaución, la carne se volverá más gruesa y rústica, quebrando la zona y formando a su vez, llagas abiertas.

 

Advertencia:  Evite auto cortarse los callos y asista a la atención profesional. Tampoco acuda al uso de productos químicos, de lo contrario, podría simplemente traer mayores problemas con otras llagas, quemaduras e infecciones.

Llagas en los Pies

Estas irritaciones pueden volver loco del dolor a cualquiera, y más si aparecen en lugares delicados de los pies. Si quieres evitar de inmediato estas irritaciones, debes tomar en cuenta un par de factores:

 

  • El uso de zapatos cómodos es altamente recomendable para todas las personas, ya que la pisada puede traer valor a la salud de cada quien o, en consecuencia, perjudicarla.

 

  • Si la persona ya sufre algunas de las complicaciones anteriores, no dude en cambiar de zapatos a unos que sean obligatoriamente cómodos.

 

  • Si nota la aparición de alguna/s llaga/a en el pie, evite caminar lo menos posible.

 

  • Toda llaga que se produzca en el pie debe ser atendida y no descuidada, pues como ya se dijo, una pequeña lesión o infección es señal de algo que puede empeorar.

 

  • Si la llaga no se cura y usted tiene mala circulación, quizá su proveedor de atención médica lo mande donde un cirujano vascular. El buen control de la diabetes es importante. Un alto nivel de glucosa en la sangre puede dificultar combatir la infección.

Mala Circulación

Al padecer de Diabetes, sus vasos sanguíneos se vuelven más duros, afectando el flujo de la sangre. En muchos de los casos, el daño viene de los accidentes que se generen por esta condición. Se conocen muchas situaciones en donde, gracias a la inhabilidad de sentir el calor absoluto en los pies, los objetos o el agua muy caliente pueden mortificar su piel.

 

Por muy sencillo que suene, el primer método para prevenir la mala circulación es la suspensión de los cigarrillos. Si fumas o has fumado alguna vez, debes tener en claro que al hacerlo, tus arterias se ponen aún más duras… Bloqueando el paso de más sangre y repitiendo el ciclo.

Amputación

Este es el punto el cual todos temen, pues es el que representa cambio drástico en la vida del paciente. Las personas con diabetes tienen probabilidades mucho más altas que otras personas de que se les ampute un pie o pierna. ¿Cuál es el problema? La reducción del flujo sanguíneo de los pies contribuye al más drástico episodio de adormecimiento y vulnerabilidad a infecciones.

 

Esta complicación es como el punto terminal de todas las que se mencionan anteriormente… Pero a pesar de esto, es necesario avisar que esta situación puede prevenirse; el calzado adecuado y una frecuente atención son simples factores que pueden salvarte la vida.

Por estos motivos, cuídese mucho los pies y acuda a su proveedor de atención médica de inmediato, si tiene problemas en los pies. Pregunte a los seguros si pagan zapatos ortopédicos. Siempre siga las recomendaciones de su proveedor de atención médica sobre el cuidado de llagas y otros problemas de los pies.

 

Tratamiento para el Pie Diabético

 

Todos queremos tratar las enfermedades de la manera más natural posible, así como lo hacían nuestros antepasados. Justo por eso, queremos abordar en esta ocasión un enfoque natural al problema del Pie Diabético.

 

Más a su solución que a cualquier cosa, con los siguientes compuestos y recetas caseras podrás tratar este problema de inmediato, en la facilidad de tu hogar!

 

Remedios de Uso Externo

 

Son todas de origen natural, se aplican netamente como preparación tópica y no deben ser considerados para cubrir heridas, lesiones ni cortadas. Estas deben ser tratada con más cuidado, por riesgo a infección y sólo por la mano de algún profesional.

 

Aceite de Oliva – Sólo se debe aplicar sobre la parte inferior y posterior del pie, no entre los dedos. El aceite de oliva ofrece una reconfortante humedad al aplicarla.

 

Aloe vera – El gel debe ser extraído de la planta y frotado con cuidado sobre la piel del paciente. El Aloe vera beneficiará en su uso diario como suavizante e hidratante.

 

Argán – La alternativa del Aceite de Oliva, pues hidrata el doble gracias a la cantidad de tocoferoles que este posee. Aplicalo sobre el talón y la planta del pie… Nuevamente, evitar untar entre los dedos.

 

Caléndula – Sus beneficios vienen de ablandar la circulación, al igual que las partes rústicas y endurecidas del pie. Utilizar tanto hoja como flores en las zonas más afectadas del pie.

 

Piña – Por mas curioso que suene, te recomendamos colocar un pedazo de cáscara de piña sobre la parte afectada y dejarla reposar durante toda la noche. Esto removerá toda presencia de callos que quieras desaparecer. El efecto de la bromelina la hace ver casi milagrosa.

 

Romero – El agua de Romero es excelente para lavar el pie o los pies afectados por la Neuropatía. Previene todo tipo de infecciones y ablanda consigo, la piel.

 

Salvia – 50/100 g de plata fresca por litro será suficiente para aplicarla sobre las heridas y sanarlas completamente. Humedece una gasa y frota el pie de manera muy suave para cicatrizar.

 

 

 

Cómo Cuidar los Pies de los Diabéticos

 

Si queremos que la recuperación sea eficaz, es necesario considerar todas las cosas que podrían dañar su condición. Nuevos hábitos deben ser adaptados y algunos viejos, retomados.

 

  • Revise sus pies diariamente. Asegúrese de que no tengan heridas, ampollas, enrojecimiento, hinchazón o problemas de uñas. Utilice un espejo de mano con aumento para revisar la planta de sus pies.
  • Lavar los pies a diario con agua tibia. Nada de agua caliente.

 

  • Como rutina después del baño, seque bien los pies y unte con poca vaselina, las partes más visibles. Todo producto humectante es también útil; evite aquellos que sean de compuestos fuertes.

 

  • Utilizar cremas humectantes para evitar que la piel reseque o agriete. Recuerde, esto debe ser sólo por la parte superior e inferior, así evitará infección por hongos.

 

  • Cortar uñas con muchísimo cuidado. Esto debe ser sólo en algunas partes y sin hacer mucho recorte: evite que la uña se encarne.

 

  • Nunca se corte los callos ni las callosidades. No realice “cirugías de cuarto de baño” ni use almohadillas medicadas. Visite a su doctor para el tratamiento apropiado

 

  • Cambiar medias diariamente – Estas deben ser cómodas, estar limpias y secas, para así evitar que la humedad u otro factor impacte negativamente.

 

  • Medias para la hora de dormir. Todos hemos sentido los pies fríos en algún momento, y los pacientes Diabético son muy propensos a pasar por eso. Evite en todo momento estar descalzo

 

  • Revisar y sacudir zapatos antes de ponerlos. Si algún objeto se encuentra dentro, es muy probable que resulte una molestia para el que los use.

 

  • El ejercicio es bueno para la mala circulación. Estimula el flujo sanguíneo en los pies y piernas. Cuando camine use zapatos resistentes, cómodos y que le queden bien, pero no camine cuando tenga llagas abiertas.

 

  • Controle su diabetes. Mantenga bajo control sus niveles de azúcar en la sangre.

 

  • Consulte a su podiatra periódicamente. Hágase revisar regularmente los pies por un médico especialista en pie y tobillo, quien lo ayudará a prevenir las complicaciones que causa la diabetes en los pies.

 

 

 

 

 

Cómo se Cura una Herida en el Pie Diabético

 

Si se forma una herida en el pie de un paciente diabético, este ni siquiera advertirá por la pérdida de sensibilidad. Esta herida, al no ser tratada, es una puerta abierta para los microorganismos, causantes de la infección.

 

Con eso damos a entender que una enfermedad como esta es, una bomba de tiempo. Si no se trata lo más pronto posible, dejará sus claras huellas y el paciente sufrirá secuelas, así que, aprendamos a curar las heridas de inmediato.

 

Para preparar este remedio, necesitamos frijoles negros. El proceso es bastante simple y corto:

 

  • Tostar adecuadamente los frijoles
  • Triturarlos para que se conviertan en polvo
  • Limpiamos la herida con mucha delicadeza y aplicamos el polvo que obtuvimos del frijol.
  • Por último, vendamos la herida tratada.

 

Los frijoles negros, habichuelas o caraotas se utilizan en el campo culinario para preparar platos muy ricos, y en el campo medicinal, gracias a su alto contenido proteico y de aminoácidos.

 

Con disciplina y constancia, el paciente diabético se curará en 2 semanas aproximadamente. No piense en reemplazar esta preparación por otro tratamiento ya establecido; siga tomando los medicamentos que le aconseje su médico de cabecera

 

 

 

 

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